El debate sobre la
vulnerabilidad sísmica en el Perú suele enfocarse en una cifra unánime y
alarmante: cerca del 70% de las viviendas a nivel nacional son informales,
construidas sin la participación de ingenieros ni criterios técnicos, según
datos de la Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO). Ante esto, quienes
habitan o trabajan en edificaciones "formales" tienden a respirar
aliviados. Existe la falsa creencia de que contar con la firma de un
profesional es una suerte de bendición divina; una protección absoluta similar
a la que relata la Biblia durante las plagas de Egipto, donde la peste "pasaba
sin tocar" a quienes estaban bajo el amparo de su fe.
El papel no resiste
terremotos: Más allá de la firma del ingeniero
Que una edificación haya sido
dirigida por un ingeniero no significa, per se, un visto bueno inalterable o el
fin del problema. Una estructura es un sistema complejo que interactúa
dinámicamente con su entorno. Factores críticos como el tipo de suelo y el
cumplimiento estricto de la normativa local dictan la supervivencia de una
obra.
Cuando se ignoran las
características del suelo o se flexibiliza la normativa local, la formalidad se
vuelve solo una fachada. Esto es especialmente preocupante en el contexto
actual del Perú. Las normas de diseño no son una valla fija; son dinámicas y se
vuelven cada vez más exigentes porque se adaptan a la realidad de los fenómenos
que vivimos y, sobre todo, al peligro latente del silencio sísmico.
En la costa central del Perú,
el último gran terremoto ocurrió en 1746 (con una magnitud estimada hoy entre
8.6 y 8.8 Mw). Han pasado 280 años de acumulación continua de energía. Los
límites lógicos de este silencio sísmico se están alcanzando. Por ende, un
edificio "formal" construido en 1996 (hace 30 años) bajo los
parámetros de esa época, hoy se enfrenta a un escenario de energía acumulada mucho
mayor que cuando fue diseñado. Si las estructuras no se revisan, evalúan y
refuerzan bajo los criterios de la realidad actual, esa formalidad pasa a ser
un riesgo informal latente.
El caballo de Troya de las
megaobras: La modalidad G2G
Paradójicamente, esta
"formalidad informal" no solo ocurre en la autoconstrucción en zonas
de la periferia, sino que se ha vuelto frecuente en las grandes megaobras
estatales bajo las contrataciones Gobierno a Gobierno (G2G) o similares de
algunas concesiones.
Al amparo de estos marcos
contractuales especiales, empresas extranjeras asumen el diseño y construcción
de infraestructuras críticas. El problema radica en que muchas de estas
corporaciones transnacionales pretenden trasplantar los reglamentos de construcción
de sus países de origen, dejando de lado o subestimando la Norma de Diseño
Sismorresistente Peruana E.030.
¿Cuán familiarizados están
esos profesionales extranjeros con el ecosistema de desastres naturales del
Perú? Los riesgos sísmicos de nuestro país y el impacto de nuestros suelos son
totalmente distintos a los de otras latitudes. La norma E.030 no es un capricho
burocrático; es una norma nacida del aprendizaje de nuestras propias tragedias
y el muy alto riesgo sísmico, adaptada específicamente a las condiciones
extremas de nuestro territorio.
Prescindir de los diseños
basados en las normas peruanas en obras de gran envergadura que servirán a
miles de ciudadanos no es solo un error técnico: es ilegal y un enorme delito.
Disfrazar la elusión de la normativa local con tecnicismos contractuales internacionales
expone al público a un riesgo masivo y, poner en riesgo la vida de las personas
de forma consciente, es un delito.
El espejo de Venezuela: El
costo de la lección
La teoría suele ignorarse
hasta que la realidad la impone a golpes. Lo sucedido recientemente en
Venezuela con el doblete sísmico de una magnitud muy inferior a la peruana, es
una lección dolorosa. Muchas de las construcciones que colapsaron eran
edificaciones formales, levantadas por ingenieros y empresas registradas.
Ciudadanos venezolanos buscan edificios destruidos en La Guaira, Venezuela, 28.06.2026.
Superada la emergencia, el
país se enfrenta ahora a una reconstrucción titánica de viviendas e
infraestructura dañada. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
(PNUD) ya estima los daños físicos directos en US$ 6,700 millones, una cifra
que al calcular el impacto total (lucro cesante, paralización económica, etc.)
podría triplicarse fácilmente, al igual que el alto número de fallecidos.
Detrás de esos miles de
millones de dólares hay vidas perdidas y un colapso social que se pudo prevenir
si se hubiese fiscalizado bajo qué normas sísmicas se construyó en el pasado y
si se hubiesen actualizado las estructuras más antiguas.
Conclusión: Nadie puede rasgarse
las vestiduras
El colapso de la formalidad
informal cuesta más caro que la informalidad declarada, porque en la primera el
ciudadano y el Estado pagaron por seguridad, recibiendo a cambio un peligro
maquillado.
No podemos seguir usando la
formalidad como un escudo moral para rasgarnos las vestiduras frente al 70% de
autoconstrucción, mientras en el aparato estatal y corporativo se permiten
licencias técnicas inaceptables. Ante la inminencia de un gran evento sísmico
en nuestra costa, es urgente auditar técnicamente las críticas megaobras y
obligar el respeto irrestricto a la norma E.030, así como empezar a revisar y
reforzar las estructuras formales que el tiempo y la acumulación de energía
geotectónica ya dejaron obsoletas. La ingeniería debe responder a la realidad
de nuestra norma y el alto riesgo sísmico, no a la flexibilidad de los
contratos.
BIBLIOGRAFÍA
CAPECO. Vivienda formal: el
mejor mecanismo de prevención frente a fenómenos naturales. Informe Económico
de la Construcción – IEC 90 – Junio 2025. Link: https://capeco.org/vivienda-formal-el-mejor-mecanismo-de-prevencion-frente-a-fenomenos-naturales/
BBC Mundo. Cuántos miles de
millones de dólares costará la reconstrucción en Venezuela tras los terremotos
y con qué recursos cuenta el país para afrontarla. 8 de julio 2026. Link: https://www.bbc.com/mundo/articles/clyx97675zro
Instituto Geofísico del Perú. Un día como hoy en 1746. 28 de octubre de
2020. https://web.facebook.com/igp.peru/posts/-un-d%C3%ADa-como-hoy-en-1746-a-las-1030-p-m-un-fuerte-sismo-de-magnitud-m86-88-sorpr/3747730801904147/?_rdc=1&_rdr#
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Dr. Ing. Raúl Delgado Sayán
UNI 1966. CIP 9927. Presidente Directorio Cesel S.A.
Miembro
Director Emeritus del External Advisory Board Civil and Environmental
Engineering
Georgia
Institute of Technology


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