jueves, 16 de julio de 2026

¿QUIÉN PODRÁ DEFENDERNOS DEL FENÓMENO DEL NIÑO?


Por Germán Loyaga Aliaga / LIMA

RED LATAM / Red de Medios Digitales de América Latina  y el Caribe.

Desde marzo del 2026 la Comisión Multisectorial Encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) mantiene activa la Alerta de El Niño Costero, fenómeno que provoca el calentamiento anormal de las aguas del mar frente a las costas del Perú y cambios drásticos en el clima, en razón de confirmarse un calentamiento sostenido y anómalo del mar frente al litoral peruano que inició en febrero.

Según ha precisado este organismo, se está estimando que el fenómeno se extienda hasta el verano de 2027, alcanzando magnitudes de fuertes a moderadas. Las temperaturas del mar están muy por encima de lo normal, registrando anomalías altas frente a la costa, con lo cual se prevé que el evento alcance una magnitud entre fuerte y moderada, extendiéndose hasta el verano del próximo año. En la actualidad se siente un incremento de la temperatura del aire y periodos de fuerte brillo solar incluso en temporadas de invierno.

En Brújula Económica (Portal informativo) consideramos importante entrevistar al ing. Dr. Raúl Delgado Sayán, presidente de Cesel Ingenieros, quien ha escrito diversos artículos en diferentes medios virtuales del Sector Construcción, y recientemente en una entrevista con el diario El Comercio señalo que la ciencia meteorológica no deja ninguna duda. Preciso que los fenómenos naturales extremos ocurren en todo el mundo, y nadie lo puede evitar; pero, si se puede mitigar los efectos de esos fenómenos para que no se conviertan en desastres naturales. Enfatizo que los desastres lastimosamente, los hace el hombre al no estar preparado.

“Para la población no ingeniera pudiera pensarse quizás que los desastres naturales son inevitables, pero los ingenieros sabemos que NO!. Los conocimientos, experiencia y criterio profesional, nos permitirían amortiguarlos y evitarlos defendiendo el patrimonio, por muy poco este fuera de la población más necesitada, protegiendo su vida y salud”, señalo Delgado.

FENÓMENOS EXTREMOS

“Casi todos los países de la Tierra, tienen sus propios fenómenos naturales extremos. En el caso de Perú, históricamente tenemos 2 fenómenos naturales extremos: el primero, derivado de los cambios climáticos atmosféricos; y de nuestra interacción con el océano, que origina fenómenos como “Niños” y “Niñas”, costeras o globales y que ocurren cada cierto tiempo a través de todos los siglos y para los cuales persistimos tercamente en no estar preparados”.

Delgado Sayán, señaló que estos fenómenos extremos atmosféricos son muy predecibles porque ocurren encima de la superficie de la tierra y el mar, los vemos llegar con meses de anticipación, pero aun así nos demoramos una eternidad en hacer las Obras de Prevención.

¿Qué llevan consigo la ocurrencia de estos fenómenos naturales extremos?

·       Huaycos y deslizamientos de tierra.

·       Incremento del caudal de ríos con desbordes e inundaciones.

·       Nulo drenaje pluvial en las zonas particularmente costeras, mayormente del Norte y Centro de nuestro país que tanto las necesitan.

De manera general y sin entrar en soluciones específicas para cada caso, Raúl Delgado señalo que los ingenieros saben que para enfrentar la enorme cantidad de masa y energía que se producen en cada uno de estos 3 casos, no hay una solución única para mitigar y enfrentar esta desenfrenada energía cinética enorme en movimiento. 

“Lo que sí podemos hacer es que, en virtud de conocer nuestro territorio, todas las quebradas que tienen riesgo de huaycos, conocemos su trayectoria, su mapeo y su velocidad potencial y proyectada, y por tanto debemos conducirlos por un cauce determinado, libre de todo tipo de obstáculos hasta que lleguen a su destino final”.

Agregó que en los casos de los ríos que sobrecargan su caudal y que con sus desbordes sobrepasan cualquier nivel de cauce límite en su ruta frente a ciudades importantes, se puede adoptar medidas de encausamiento, protección de ribera, e incluso si los caudales exceden el nivel de riesgo de las ciudades, actuar con ciertos factores de seguridad, para que los ingenieros puedan generar “aguas arriba”, controles de desbordes hacia reservorios temporales de compensación a lo largo del cauce, de modo que cuando lleguen a las ciudades urbes más importantes, siempre lo hagan a un nivel por debajo del límite establecido que eviten que se produzcan allí los desbordes, al tiempo que también en paralelo se trabaje  con el encausamiento de los ríos para llevarlos hacia su destino final en el mar.

En el caso de las lluvias extremas en las ciudades, es inevitable que se necesita tener un sistema de drenaje de aguas pluviales efectivo, eficiente y con muy buen mantenimiento, totalmente independiente del sistema de desagüe de las ciudades y con flujo directo hacia el río, sin ninguna obstrucción y evitando que a través de ellos pudiera haber algún flujo inverso de un río a la ciudad o mezclarse con el sistema de alcantarillado.

MEGASISMO O TSUNAMI

“El otro riesgo de fenómeno natural extremo al cual estamos sujetos en el Perú en todo el territorio nacional, es el megasismo extremo, por estar el Perú ubicado en la zona del “cinturón de fuego del Pacífico” y por el cual él está sujeto al efecto de liberación de energía acumulada en la zona de ruptura de contacto entre la Placa Nazca y la Placa Continental”.

“Mientras que geofísicos y sismólogos señalan lo que ocurre entre la superficie de la tierra hacia abajo y generan parámetros de conocimiento necesarios; la labor de los ingenieros es mitigar los efectos de este fenómeno natural para que la población en riesgo, de la superficie hacia arriba, sepa cómo proteger sus vidas en su propio terreno y realidad, así como lo hagan también aquellos encargados de prestar servicios básicos a la ciudad estén preparados para que sus instalaciones no colapsen y puedan seguir prestando servicios sin interrupciones luego de ocurrido los sismos”, preciso el presidente de Cesel.

PREVENCIÓN

“Estas obras de prevención o mitigación son multidisciplinarias y altamente complicadas, y es labor fundamental de ingenieros de varias especialidades, entre ellas ingenieros: hidráulicos; hidrólogos; estructurales; geotécnicos; GIS; topógrafos; de embalses; de saneamiento y que puedan trabajar en equipo, ya que una sola disciplina no puede por sí sola, el decidir todo lo concerniente a estos proyectos de prevención”, señalo Delgado.

“Mucho se habla de manera muy ligera sobre obras de prevención, e incluso se llega a decir que la limpieza y descolmatación de cauces de río es una obra de prevención, lo cual no es cierto puesto que descolmatar, solamente se trata de una obra de mantenimiento sobre condiciones existentes, que no va a ser trascendente ni permanente frente al comportamiento del fenómeno natural extremo, y que si bien aumentan temporalmente la capacidad de los cauces, probablemente en muy poco tiempo éstos se vuelven a colmatar. Las obras de prevención son mucho más que eso, son obras de ingeniería especializada.

INGENIERÍA ESPECIALIZADA

Las obras de ingeniería especializada “son obras mucho más complejas y difíciles de diseñar y ejecutar incorporando equipos de especialistas multidisciplinarios como los mencionados anteriormente”, preciso Delgado.

“Implican un enfrentamiento del hombre ingeniero frente a la naturaleza extrema, encierran una muy alta capacidad de riesgo para quienes toman las decisiones técnicas importantes y el riesgo en un país como el Perú, donde la tendencia es buscar culpar a los ingenieros de manera irracional ante cualquier ocurrencia futura, hace que este riesgo se convierta en un tema realmente indeseable para los profesionales, y más aún cuando los altos funcionarios que toman estas decisiones o no los escuchan ni están en capacidad de entenderlos, o ellos sienten que pueden tomar decisiones que corresponden más a argumentos políticos que a técnicos”.

Añadió, que lastimosamente en el Perú la tendencia manifiesta desde hace algún tiempo, al revés de los otros países de mayor desarrollo, es “desingenierilizar” todo aquello que tenga que ver con ingeniería y construcción, en lugar de respetar las decisiones de los ingenieros que conocen plenamente la realidad de los entornos, olvidando que solo 2 países en el mundo: Perú y Chile, tienen fenómenos naturales extremos de estas características y que en apenas una pequeña franja de alrededor de 80 Km pueden descender desde 4,800 msnm hasta el nivel del mar, lo cual convierte los caudales imprevistos de los ríos en inmensos torrentes en su ruta hacia el mar y estos eventos propios del Perú, ingenieros de otros países no los tienen dentro de sus conocimientos y experiencias, ni menos aún la experiencia de sismos extremos, remarco Delgado Sayán.

“Lo que invoco es que quien va a asumir el mandato popular de gobernar y conducir los destinos del Perú, ante la abrumadora evidencia de los malos resultados obtenidos en el tema de la Reconstrucción del Norte y ante el sufrimiento de nuestros compatriotas, que son afectados directamente por estos fenómenos extremos, frente a los cuales no se ha hecho los proyectos y obras de prevención necesarios, modifiquen el rumbo y comprendan que será muy difícil juntar en un solo organismo de ejecución las obras y proyectos emblemáticos con las obras de prevención de fenómenos naturales extremos, puesto que la tendencia siempre será a privilegiar lo nuevo, que es lo menos complejo y más bien relegar a un segundo plano la obra de prevención de los fenómenos extremos descritos, que son muy costosas”.

Raúl Delgado resalto que debería crearse una Autoridad Nacional dedicada única y exclusivamente a obras de prevención de los 2 fenómenos naturales extremos, asignándoles un Presupuesto autónomo suficiente para obtener una prevención y preparación efectiva.  Una Unidad Ejecutora Nacional y Autónoma solo de Obras de Prevención (ANOP).

“En una primera instancia consideraría aceptable que se asigne adicionalmente la mitad de los recursos presupuestales no utilizados anualmente, en la medida que ya se puedan identificar, desarrollar y concretar estos proyectos, así como desistir de la utilización forzada e innecesaria de modalidades de contratación Gobierno a Gobierno (G2G) ni “fast track” diseño/construcción, sino más bien separar ambas, porque lo más importante en estas obras de Prevención son los diseños detallados de ingeniería y más bien utilizar la figura contractual de diseño/supervisión por un lado y de ejecución por el otro”.

Añadió, que para evitar que los fenómenos naturales extremos se conviertan en desastres naturales es el ingeniero quien va a estar en permanente guerra contra el potencial fenómeno natural extremo y que no importa el empeño y dedicación, puede que se pierdan localmente algunas batallas, siendo que lo más importante es ganar la guerra y que así se eviten grandes destrucciones.

“Los ingenieros por su naturaleza no son ni mayormente citadinos ni de escritorio, sino que están, habitan y conocen las realidades de las distintas regiones del país porque allí están las obras, porque los ingenieros viven donde están las obras y por ello creo fervientemente que debe escucharse también la opinión profesional de los ingenieros que habitan y conocen las regiones donde se ejecutarán esas Obras de Prevención y no dejar de lado a la ingeniería que es una actividad fundamental y estratégica que sostiene el desarrollo y el patrimonio de una Nación y que la no dependencia tecnológica de una Nación depende de una ingeniería nacional fortalecida y prestigiada al servicio de la  iniciativa privada y pública de los países”, enfatizó el presidente de Cesel Ingenieros.

Germán Loyaga Aliaga es un periodista peruano especializado en Economía.

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