El liderazgo emprendedor en el
presente siglo es un conjunto de virtudes y actitudes que se aprenden para
influenciar positivamente en las personas, superar limitaciones y alcanzar
retos en los tiempos señalados. ¿Y si no supera las dificultades, ni alcanza
las metas establecidas? Un verdadero líder, también reconoce públicamente las
razones que impidieron el cumplimiento de los objetivos.
Ahora, no hay que confundir el
liderazgo con el emprendimiento. Un líder es un emprendedor, pero un
emprendedor, no necesariamente es un líder. Por ejemplo, una persona puede
tener una posición de jefatura o gerencia, y tiene la autoridad laboral, pero no
el liderazgo sobre los colaboradores o subordinados. Quizá un colaborador o
trabajador sea quien influencia más que el jefe.
El liderazgo está basado en la
actitud y el carácter, mientras que el emprendimiento en el sacrificio y
constancia. El liderazgo es básicamente influencia y si nos referimos al
quehacer emprendedor, debemos remitirnos necesariamente al conjunto de
características que definen a un emprendedor exitoso. ¿Qué es un emprendedor?
Es una persona trabajadora, esforzada, valiente, constante y difícilmente se da
por vencida. Hay emprendedores que no tienen visión de futuro. Alcanzaron una
meta y ahí quedaron. El líder ve más allá de lo que los otros no miran. No es
conformista, sino que sigue adelante, aun cuando en los tiempos de prueba tenga
que pasar por esa experiencia. Un emprendedor tiene dificultades en su vida y
pueda ser que éstas hagan variar su camino. Un líder no ve dificultades, sino
pruebas que tiene que superar. Visiona escenarios que aún no suceden y se
prepara para ello.
Hay conceptos equivocados acerca del liderazgo. No es mandar, tener
una jefatura, producir más, tener valores morales, ser rápido, tener lealtad o
ser útil. Nada de eso nos lleva al liderazgo emprendedor.
Un jefe podrá tener una
posición de jerarquía, pero no la influencia. Los valores religiosos de una
persona se pueden resaltar, se podrá producir más, ser rápido y eficiente,
tener lealtad y convertirse en “una buena persona”, pero no influenciar en nadie.
Los estudiosos del
entrenamiento personal, han llegado a una conclusión que está basada en el
liderazgo integral, cuyas raíces está precisamente en la vida de aquellas
personas que han trascendido desde la antigüedad hasta nuestros días. Desde
esta perspectiva, el liderazgo emprendedor es una dimensión “especial” donde la
influencia, la vocación de servicio, el ejemplo, la visión de futuro y el
trabajo en equipo confluyen. También la solidaridad, puntualidad,
responsabilidad y ante todo la verdad, forman parte de una unidad. Es como una
naranja, una sola fruta, pero si se saca la cáscara, hay partes que suman una
unidad. Por esa razón, el liderazgo será siempre una dimensión espiritual, no
religiosa.
En esa misma línea, la filosofía del liderazgo está
basada en la inspiración y no en la experiencia. El verdadero líder
inspira a sus seguidores. La experiencia en los diversos campos del quehacer
humano puede ser buena, pero hay otros elementos para tomar en cuenta.
Muchos emprendedores creen que
su experiencia puede ser aplicable a cualquier
situación. No es así. Si no cambian, pronto quedarán fuera del mercado.
La mejor clase de liderazgo emprendedor está en el ejemplo y no en el
prestigio, personalidad o posición.
Siempre será un error pensar en cómo funciona el “liderazgo” en tal o
cual persona, que puede ser un “líder de opinión” o una autoridad en el mundo
corporativo. Insisto,
el verdadero
liderazgo tiene que ver totalmente con el carácter y no con el estilo.
El liderazgo no es el estilo,
ni técnica o metodología, menos estrategia, sino que es el carácter, esa es la
verdadera prueba de un correcto y buen liderazgo en el ámbito emprendedor. El
verdadero líder es un ejemplo a seguir. En el mundo de los negocios cuando eso
existe, se traduce en “Excelencia empresarial”.
¿Quién persona refleja mejor la imagen en la institución? Puede ser
la secretaria, el vendedor, la cajera, el gerente, el dueño o la persona que se
dedica al aseo o seguridad.
Un emprendedor está llamado a
ser un líder en el sentido más lato de la palabra.
El liderazgo se aprende, no se
nace con ello. Obviamente se requiere desarrollar una serie de habilidades:
liderar, comunicar, negociar, delegar, motivar, asistir, enseñar, desarrollar
equipo, resolver conflictos, evaluar, reclutar, etc. En algunos casos, hay
cualidades en la persona, pero básicamente, si éstas no están orientadas hacia
lo correcto, de nada servirá. En el fútbol, Pelé, Diego Armando Maradona,
Lionel Messi, Cristiano Ronaldo y Erling Haaland, entre otros, tienen o
tuvieron tremendas cualidades para mover el balón, pero ellos tuvieron que
mejorar sus técnicas para destacar. De lo contrario, habría pasado lo que les
ocurrió a ciertos jugadores que hasta salieron en las portadas de los diarios,
pero ellos mismos se desprestigiaron por la vida que llevaban. En el liderazgo,
ocurre algo similar. Todas las personas tienen cualidades naturales, pero hay
que “mejorar” esas virtudes. El líder se hace y no nace.
▬▬▬▬▬▬
CESAR SANCHEZ MARTÍNEZ (Lima 1957) es escritor y periodista colegiado,
especializado en Economía y Liderazgo. Se formó en la Universidad Nacional
Mayor de San Marcos y en la Universidad ESAN. Ha realizado estudios de especialización
en Buenos Aires y Montevideo. Tiene escrito más mil artículos en diversas
publicaciones de América Latina, Estados Unidos y España. Como coach-mentor es
conferencista en temas de Liderazgo y es director del diario CERTEZA.


No hay comentarios:
Publicar un comentario