Por César Sánchez Martínez / LIMA
Hace unos días, el presidente de la Federación Peruana de Cajas Municipales de Ahorro y Crédito (FEPCMAC), Jorge Solís Espinosa, denunció que más de 2,000 empresas que se autodenominan “instituciones financieras” operan en el mercado, cometiendo fraudes a cientos de emprendedores y desarrollando el llamado sistema “gota a gota” que está penado por la ley. Algunas de estas “empresas” son casas de cambio, empeño y préstamos que terminan, incluso, atentando contra la vida y la salud de los emprendedores, y en otros casos, la destrucción de negocios formales. Al parecer estas “empresas” están encontrando en una norma emitida por la Superintendencia de Banca, Seguros y Administradoras de Fondos de Pensiones (SBS), cierta legalidad para operar con impunidad. La norma del supervisor no es tan clara ante esta realidad, por lo que personas de dudosa reputación la usarían para legalizar sus actividades. Se están aprovechando de la norma, que al parecer no fue bien estudiada.


